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domingo, 30 de noviembre de 2014

La generación SmartPhone o Zombie.


Vivimos en un mundo donde tocarse el bolillo y no notar el móvil puede generar verdaderos momentos de pánico, en donde quedar con amigos es pasar el tiempo hablando con móviles, en donde ir a dar una vuelta significa caminar mirado el Whatsapp, y en donde cualquier actividad recreativa se realiza con el único objetivo de exponer su resultado por las redes sociales, ¡vivimos un  mundo de zombies!. 

No discuto el hecho de que vivimos en una época en la que no disponer de un medio de comunicación de última generación es estar desconectado del mundo en general, ni el hecho de que la Televisión ha empezado a quedar como un medio desfasado  y obsoleto de información dejando a internet prácticamente el monopolio de la información donde las noticias prácticamente son al instante y puedes escucharlas y retrasmitirlas prácticamente en directo, no discuto el hecho de que las redes sociales son una de las mejores y novedosas formar de comunicación y como bien indica en su nombre socialización, ni tampoco el hecho de que la tecnología ha dado paso a una nueva forma de estudio y entretenimiento.
Pero hasta qué punto esto es bueno, porque llega un momento en el que ir por la calle y no ver a una persona atada a su móvil es algo incluso extraño, y esto crea una extraña dependencia por un artilugio que hasta hace muy poco no estaba en nuestras vidas, y si nos paramos a pensar en la gravedad de esto, nos daremos cuenta de que de media miramos la pantalla de nuestro móvil o “Smartphone” cerca de unas 200 veces al día, pero realmente en que medida la información de un medio, en el cual cualquier dato que se esparce de manera exponencial, puede llegar a ser verídico o puede llegar a ser una absurda mentira, que proporción de socialización tenemos estando 12 horas delante de las redes sociales en lugares donde tenemos “1000 amigos” pero realmente no conocemos a ninguno, que proporción de estudio tenemos de un dispositivo con el que estamos conectado a todo pero a la vez a nada.
Quiero decir últimamente miramos muy poco al mundo, y las maravillas que este ns muestra al día y pasamos a estar única y exclusivamente atados a un pequeño dispositivo que si se me permite decirlo no da más problemas que otra cosa: Que si se me acaba la batería, que si se me acaban los datos, que si se me queda pillado, que si se me va el wifi, que si no tengo cobertura…  Y he aquí la pregunta en que momento nos hemos convertido esclavos de nuestro propio teléfono. Tal vez llendo por la calle no vayas a ver esto:

Pero cada día que pasa se vuelve más y más cotidiano ver esto : 

Quiero decir, me parece horrible la idea de que esto lo veamos como algo normal, el hecho de que un niño pequeño que debería de ir por la calle preguntado a sus padres como funciona esto, que es aquello y como se llama aquello otro, pase las horas embobado ante tal artilugio, o que en vez disfrutar de nuestros amigos no pasemos el rato que estamos con ellos más atentos a nuestros teléfono que a lo que hablan.

Lo más gracioso la crítica no es al aparato en concreto, ni a la persona en concreto, pues últimamente quien no vive conectado a unos de esos pequeños (aun ya no tanto) aparatitos esta desconectado del mundo, y ya no solo del mundo si no de su propio entorno, es decir cuando el mundo real ha pasado a ser tan aburrido, o solo es que nos parece mejor mirar el móvil que hacer caso a la cruda realidad. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

CRITICA A LA HUMANIDAD


No creo que muchas personas lleguen a leer esto, pero la que lo haga este texto solo trata de hacerte pensar y concienciarte sobre la verdadera realidad,  pero nunca dejara de ser una opinión  personal.

Me avergüenzo de mi especie, y con ello no me refiero a mi color de piel o mi nacionalidad, si no al significado general de humano.
Vivimos en un mundo en donde vale más el dinero que la vida de una persona, donde vale más la moda que la extinción de una raza, donde vale más la producción que la propia naturaleza. Seguimos adelante arrasando todo a nuestro paso sin pararnos a pensar que según hacemos esto solo nos vamos destruyendo a nosotros mismo, vivimos en un mundo en donde lo primordial es seguir adelante y salir a flote sin importarnos a cuantos hundamos en el camino y nadamos hacia una falsa superficie de materialismo con los ojos vendados para no ver a aquellos que necesitan de nuestra ayuda, con los oídos tapados para no escuchar sus gritos de dolor, con la única esperanza de enriquecernos a base de empobrecer a cientos más.

En la escuela desde pequeños nos enseñan a vivir con el resto, a socializarlos, a hacer amigos, pero a  la mínima, ya no hacen luchar los unos con los otros, y después de decirnos que todos somos iguales nos empiezan a comparar con los que “son mejores que nosotros” cuando el hecho es que cada individuo en este planeta es UNICO, que nacemos siendo únicos y que por mucho que queramos jamás conseguiremos ser una copia de otra persona, pero hoy en día la gente tiene la falsa idea que el hecho se ser único, ser especial en uno mismo y no querer ser una absurda copia, es algo malo algo raro, que la verdadera originalidad reside en el hecho de seguir unas tendencias impuestas por el capitalismo y cuyo único objetivo es el de enriquecer a unos pocos, y sinceramente no sé qué le ven de bonito a cosas que son parecidas unas a otras, acaso no resalta más un barco entre el mar, acaso no resalta más una nube en el cielo o una estrella en la oscuridad del universo,  acaso no es mejor brillar por lo que te hace ser especial que apagarte por el simple hecho de que el resto lo haga, pero por desgracia hoy en día ser uno mismo es algo malo, algo por lo que acosan, por lo que te insultan o incluso por lo que llegan a despreciarte.

Me da vergüenza pertenecer a la única especie que tiene armas para destruirlo todo, una especie que lucha con ella misma, una especie capaz de generar una guerra con una sola palabra de un mandamás, de aniquilar a una nación entera con pulsar un botón, una especie que a su paso solo genera sufrimiento con escusas de falsa paz, que solo genera  destrucción con la excusa del avance, una especie que mata con la excusa de que el otro empezó primero, una especie que de estar en su mano lo destruiría todo, incluida ella misma por ser mejor que otro ejemplar de su propia especie.

Vivimos en grandes sociedades lideradas por personas que en su mayoría reciben más poder del que deberían tener, grandes multitudes manipuladas por los medios, engalladas de la realidad, vivimos con una venda que por desgracia nos ponemos voluntariamente, vivimos con agrado en la ignorancia siempre que encima de nuestras mesas haya algo para comer, y lo mejor es que aun viviendo en la ignorancia y con dicha venda, nada nos dice que vamos a tener algo para comer, y si por un casual acabamos en la más absoluta pobreza tenemos la falsa idea de que esas personas llegaron ahí por propia voluntad y que ya por el único motivo que no tener nada, nosotros somos mejor que ellos, y solo nos dedicamos a tratarlos como despojos, y a complicarles la vida, más aun de lo que ya la vida se lo pone. Hoy en día el significado de humano es tener propiedades, dinero, familia… de lo contrario solo eres una basura, tenemos el absurdo ideal de que ser pobre es ser una mierda.

Lo más gracioso de todo es que las personas más cueles son aquellas que deberían de ser las más inocentes, son aquellas que deberías ser las más puras, son aquellas que deberías de ser el futuro, LOS NIÑOS, corrompidos por una sociedad, ellos casi incapaces de ocultar la verdad, o lo que ellos creen que es la verdad, casi incapaces de guardarse sus palabras y mostrar lo que la sociedad considerar diferente, hace a esos pequeños las cosas más crueles de este mundo, capaces de crearse traumas tan profundos entre ellos que pueden perdurar hasta la madurez o incluso hasta la adolescencia donde después de sufrir incontables años de insultos, golpes y acoso puede desembocar en muchos casos en el suicidio.

Tenemos que empezar a valorar mas a las personas, a valorar mas los sentimientos y a cuidar a aquellas cosas que nos cuidan, de lo contrario me temo que no tardando mucho deberías de sustituir el termino de humanos, por el termino de maquinas, por que a este paso no falta mucho para que el avance sea un fin que justifique los medios necesarios para avanzar.


De una u otra manera  por mucho que intentemos recapacitar sobre esto la raza humana siempre justificara la fuerza como un medio razonable de obtener las cosas, como un medio de cambiar hacer cambiar los ideales de otras personas, por mucho que lo intentemos nuestro conceptos siempre serán los verdaderos, nuestras creencias siempre serán las correctas y nuestras acciones siempre serán las buenas, nunca nos equivocaremos pues los errores, siempre son del resto. Por mucho que lo intentemos siempre criticaremos a otros por acciones que nosotros mismo hacemos, siempre acusaremos antes incluso de conocer la verdad, y siempre que podamos acudiremos a a debilidad más profunda de nuestros enemigos para derribaros sin importar lo que caiga con ellos o cuando daños colaterales provoque, de una manera u otra el significado de humano lleva consigo el significado de imperfecto, si fuéramos perfectos nos daríamos cuenta de que las maquinas no tiene sentimientos, y entonces nos gustaría ser humanos, porque si algo tiene el ser humano es que quiere todo aquello que no tiene, y no quiere todo aquello cuanto tiene, y en el momento que perdemos lo que tenemos para conseguir lo que queremos, nos damos cuenta que lo que realmente queríamos era lo que teníamos y no lo que queríamos, y en ese punto nos damos cuenta de que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos o mejor dicho siempre supimos lo que teníamos pero nunca creíamos que pudiéramos llegar a perderlo. 



  

lunes, 24 de noviembre de 2014

DE CAFE VA LA COSA

Te gusta el café, tal vez eres adicto, o simplemente un te gusta tomarte una taza de vez en cuando, o incluso si eres una de esas personas que solo lo toma de forma excepcional.

Ya es hora de que pruebes algo nuevo, y yo te traigo ese cambio:



 Chocolate syrup: siropee de chocolate 
steamed milk: leche al vapor
Milk foam: spuma de leche 
caramel:caramelo
Water: agua
whipped cream: crema batida










Espero que os guste y recordar todo es bueno en su justa medida, si os vais a volver adictos a algo.... No es mi culpa :)

BATIDO DE CHOCOLATE

Siempre te has preguntado como hacer un rico batido de chocolate, o por que cuando o haces no te queda igual que en los restaurantes? estas apunto de descubrir sus secretos:


Elementos necesarios e ingredientes:
- Una batidora 
- Helado de chocolate 
- Nata para cocinar
- Leche (entera, semi o desnatada)
- cacao en polvo
- Azucar 
Preparación: (Para dos vasos)


Hacer batido de chocolate es tan sencillo como agregar de cuatro a cinco bolas de helado, una cucharada de cacao en polvo, medio vaso de  nata para cocinar, de uno a dos vasos de leche y un par de cucharadas de azucar, y batir bien la mezcla.

Hecho esto ya tendremos nuestro batido de chocolate, las cantidades del leche y nata suelen ir a decisión del consumidor y lo espeso que le guste a cada persona, y este proceso es valido tanto para batido de chocolate como para el de vainilla, fresa o incluso menta o lima.


Espero que os encante y recordad todo es bueno en su justa medida...no sea que os vayáis a volver adictos.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Sombras de un nuevo mundo ( 1ª parte)

Capítulo 1: Pulso

No veo nada, todo es un malvado juego de sombras, solo oigo sonidos, sonidos atronadores que hacen que mi cabeza se repita constantemente la misma imagen. Desde mi posición oigo el viento soplar con la fuerza de un huracán, provocando que los arboles se zaranden de tal manera que golpean las cosas con una fuerza descomunal, que produce un ruido atroz. Las hojas son arrastradas por el viento calle abajo y los silbidos que produce el aire al pasar por entre algunos recovecos hacen que solo pueda acurrucarme más en ese pequeño hueco en el que apenas puedo respirar.
Mis padres me han dejado en ese sitio hace horas, y ahora aparte del temporal lo único que escucho es alguien que camina por la casa, buscando algo, buscando a alguien, buscándome a mi.

Intento tranquilizarme, regular mi respiración y mis latidos, por que se que aquí nadie puede encontrarme, pero este lugar se esta empezando a volver una tortura. Todos mis músculos están entumecidos a causa del frio, y ya empiezo a sentir ese cosquilleo síntoma de que se me están quedando dormidos, quiero coger aire, para llevar oxigeno a todos los lugares de mi cuerpo, pero ese lugar es tan pequeño, que ni siquiera puedo llenar mis pulmones al máximo.
Alguien se para frente a lugar en el que estoy, pero no es la misma persona que ronda por la casa, por que sus pasos aun los siento en el piso superior, noto como alguien retira el sillón ayudándose de los intervalos de viento para cubrir el ruido, y después la rejilla que cubre mi posición se quita de su sitio.

Lo siguiente que noto son sus manos cálidas acariciándome la cara, y es en ese momento en el que se que ya estoy a salvo, y la verdad, es extraño como la simple presencia de una persona te puede hacer sentir esa seguridad.

Me saca de ese sitio y me da un abrazo, no veo prácticamente nada, pero noto que sus mejillas están húmedas, y eso significa que ha estado llorando, y eso me da miedo, por que Erik nunca llora, eso significa que algo ha ido mal muy mal, y hace que durante unos segundos se me forme un nudo en la garganta y mi corazón comienze a latir más rápido de lo que yo creía que fuera posible, tanto que lo noto palpitando en mi cabeza y en mi garganta.

Erik me abraza, y pone en mi boca sus mano para contener mis sollozos, por que no puedo soportar la idea de no volver a verles más, de que hayan dado su vida por la nuestra, el parece comprender mis emociones, me abraza con fuerza y lo único que siento de el es sus lagrimas cayendo sobre mi pelo, sus corazón y su respiración son normales al igual que su pulso, porque ahora tiene una meta, aprovechar su sacrificio para salvarnos al resto.

- Saldremos de esta vale- me susurra al oído, pero sus palabras son falsas, ni el mismo se lo cree, veo que alza la vista y mira a un lado y al otro, porque de repente ambos nos hemos dado cuenta de una cosa crucial, ya no se oyen los pasos en la planta de arriba-Haz todo lo que yo te diga, vale- Me da un beso en la cabeza y me ayuda a ponerme en pie

Veo que sus ojos vuelven a obtener ese color amarillento que le permite ver en la oscuridad, el único problema es que yo no tengo nada por el estilo y tengo que ir agarrado a su pantalón y lo más sincronizado con el que puedo, ya no solo por el hecho de que no veo absolutamente nada, sino porque si me soltara de el en ese momento me daría un ataque de pánico tan grande que saldría corriendo hacia cualquier lugar y tan rápido, que tendría más posibilidades de comerme una pared entera que de escapar hacia otra sala.

Vemos una luz al final del pasillo, mi hermano abre lentamente el armario ropero y entramos en el justo a tiempo.
La luz recorre todo el pasillo y no tarda mucho tiempo en llegar hacia nosotros. Yo a esa altura no llego a ver la cara del hombre, pero se que es justo la cara que mi hermano esta contemplando ahora, noto como la luz inunda el armario filtrándose por las rejillas que este tiene, generando en el interior unas sobras alargadas y similares a las que producen las persianas cuando esta empezando a amanecer.

La luz va calándose poco a poco, y cada vez más en el armario, mi pulso se vuelve a alterar, a la par que el tiempo huracanado deja de sonar, y entonces temo porque mis fuertes latidos descubran nuestra posición. Mi hermano nota que estoy empezando a tiritar, y para asegurarse de que no tenga ningún tipo de reacción involuntaria, vuelve a poner la mano en mi boca, mientras con la otra me pega fuertemente a su pecho para que ambos notemos la seguridad del otro, y ahora si es cuando noto sus pulsación es que son incluso más fuertes que las mías, con una sola diferencia, una diferencia que acabo de notar, sus pulsaciones que retumban en su pecho y se transmiten a mi cabeza no son de miedo, son de rabia, la cual contiene solamente por que me tiene que poner a salvo.

La luz se aleja, pero Erik le da un tiempo de “ventaja” a quien quiera que lleva la luz para poder salir con mayor seguridad, vuelve a abrir la puerta, pero no se preocupa de solver a cerrarla, si no que abre directamente la puerta de la salida, mira rápidamente tras de si, vuelve a mirar dentro una vez más, entonces se gira, me levanta en vilo sobre uno de sus hombros, haciendo que más que una persona ahora me sienta como un saco de patatas, cierra la puerta con cuidado y en cuanto la puerta hace el clack que indica que esta cerrada, sale corriendo de tal forma que parece que apenar toque el suelo, mientras yo soy botes descontrolados en su hombre. Se que le estoy haciendo daño, se que correr así hara que mañana no pueda ni moverse por la lesión en su rodilla, pero también se que lo que menos le importa ahora es su rodilla.

Noto como su ritmo va menguando, como su corazón late tan fuerte que al apoyar la oreja en sus espalda casi siento que se le vaya a salir por detrás, pero lo que más me preocupa es su respiración, suena muy fuerte, muy ronca, molesta y costosa, como... y entonces caigo en la cuenta, como si estuviera a punto de darle un ataque de asma.
- ¡Para!-Grito, pero el no me hace caso, solo sigue corriendo-¡Erik, he dicho que pares!- Pero se niega a hacerme caso, es como si estuviera en stock y lo único que pudiera hacer su cuerpo ahora es correr, como una reacción para liberar toda la ira que lleva dentro, pero si le da un ataque de asma, de poco le servirá hacer salido de la casa.
Al final, no me deja otra opción me tiro de su espalda, y entonces ocurre, para de correr de inmediato en cuanto pierde el contacto con mi cuerpo, he de decir que ha funcionado, pero ha sido una solución algo dolorosa, porque al caer me he golpeado la cabeza con una piedra, y ya puedo sentir como algo se empieza a derramar desde el golpe hacia el resto de la cara, seguido de un inmenso escozor, pero ahora eso es lo que menos me importa, me levanto me acerco a Erik y le empujo del hombro hacia abajo para que se siento, una vez sentado le obligo a tumbarse, y hago lo que he hecho siempre, lo que mi madre llama mi toque milagroso, pongo mi oído en su pecho, y empiezo a respirar lento, obligando a que su respiración se sincronice con la mía, sus pulsaciones empiezan a ralentizarse, pero no es porque se esté calmando, es porque no puede respirar.
- ¡Erik, escúchame!- digo alterado, muy alterado, ya que apenas puedo hablar sin que mi voz haga cosas raras, las manos me tiemblan y empiezo a tartamudear, pero aun así tengo que aparentar la máxima tranquilidad posible para que es se tranquilice, me tumbo es su pecho y le digo- Tiene que respirar, despacio, poco a poco-lo intenta, pero no puede, noto como hace fuerza para abrir su traquea, pero por ese sitio no entra ni un ápice de aire, y mientras noto como su corazón va latiendo cada vez menos.
Estoy apunto de sufrir un ataque de pánico, ya me cuenta pensar con claridad, y empiezo a hiperventilar, a la par que noto como una mezcla de emociones se mezcla en mi torrente sanguíneo y me confunde mas de lo que ya estaba, llegando hasta tal punto que siento como mi herida de la cabeza sangra a borbtones. Pero no me puedo permitir eso, Erik se retuerce de un lado al otro debido a que se esta asfixiando y de repente, se queda quieto.

En ese momento todas mis emociones explotan de golpe, no se que hacer y me pongo a darle golpes en el pecho y detrás de cada golpe pego mi oído mientras rezo en un intento fallido que su corazón no se pare. Me pongo histérico, gritando como un loco que respire y dándole golpes, hasta que ya no se que mas hacer me hacerco a su cabeza a coloco recta, le tapo la nariz e insuflo en sus pulmones una cantidad de aire brutal y a un presión que noto como su garganta se abre y mi aire entra por ella,  vuelvo a colocar sobre so pecho pero su corazón no le late.

Mi mente ya empieza a ver lo peor, toda mi espalda es recorrida por un sudor frio y mis manos temblorosas le dan un masaje cardíaco de la mejor manera que me es posible, mi respiración comienza a acelerarse a cada paso que noto que su corazón no late. Estoy tan tenso que si me pincharan ahora no sangraría, y hago las cosas tan rápido que noto como estoy bañando a mi hermano en mi sangre, noto la adrenalina corriendo dentro de mi, y como cada parte de comida que contiene mi estomago amenaza con salirse de es. Me llevo las manos a la cabeza, ya no se que hacer hasta que en un intento desesperado golpeo su pecho con todas mis fuerzas y  entonces me pongo a llorar de felicidad al ver que vuelve a respirar.

Me tumbo en el suelo, a su lado llorando y sangrando, con una mezcla tan brutal de emociones en el cuerpo que de repente noto como me quedo sin fuerzas, y las únicas que me quedan las utilizo para abrazarme a Erik, empiezo a llorar y a saborear el sabor de mi propia sangre, la mezcla de sentimientos empieza a asentarse y a consecuencia de la cantidad de adrenalina que mi corazón a debido de vertír en mi sangre, noto como me pitan los oídos de una manera descomunal, lo ultimo que noto es que Erik me acaricia el pelo con la mano, simplemente pierdo el conocimiento abrazado a el, pero lo pierdo con un gran sentimiento de euforia y felicidad dentro de mi por ver que sigue vivo.  

La sensación de calor me despierta, aun tengo los ojos cerrados, pero ya noto los rayos del sol incidiendo en mi cara,  y noto como su calor poco a poco se filtra a mis huesos y calma el dolor provocado por el frio de la noche.
Cogo aire, tan fuerte que lleno mis pulmones a plena capacidad y noto así el cálido y puro aire del campo, junto con ese característico olor mentolado de los eucaliptos, a la par que el oxígeno se distribuye por todos mis musculoso, pero eso no es suficiente para recuperar la fuerza de estos, estoy tan cansado que siento que apenas puedo levantar un brazo y para colmo aun me dura el susto de anoche, y en cuento recuerdo esos momentos me vuelve la angustia y la debilidad.
Abro los ojos, lo primero que veo es su rostro, luego me quedo unos segundos parados, y entonces noto que mi cabeza se levanta y vuelve a bajar a consecuencia de que estoy usando su pecho como almohada, cuando noto que respira con normalidad,   siento tal felicidad y euforia que no puedo evitar volver a llorar, por que anoche cuando me desmaye no sabia si realmente era cierto o solo era un sueño. Ahora el es lo único que me queda, y si le pierdo a el tengo la ligera sensación que también me perderé a mi mismo, me abrazo a el con fuerza sin poder evitar que las lagrimas se me relvasen por la cara y moje su camiseta.

Noto como su mano seca mis lagrimas, y a continuación me abraza, y en ese momento se me pasa por la cabeza que habría sido de mi si no le hubiera conseguido salvar, y la simple sensación de soledad y desamparo,  hace que arranque a llorar. Erik se incorpora y al hacerlo yo lo hago con el. El me acurruca entre sus brazos y me dice que me tranquilice mientras yo no paro de repetir que no vuelva a hacerme eso.
Cuando paro de llorar, el se sitúa delante de mi, me seca las lagrimas con su pulgar, y sonríe, con esa sonrisa que hace que parezca que todo esta bien, que no hay ninguno problema, aunque realmente todo es un desastre, pero que aun así me hace olvidar el resto del mundo durante unos instantes ya que me da eso que mas busco y deseo en estos momentos felicidad y esperanza, y entonces me dice con su voz de manera calmada y sube
- Estoy contigo, estoy aquí a tu lado y sabes que no me voy a ir de aquí- dice con esa sonrisa tan típica suya que enseña los colmillos ligeramente por sus labios-Y además, si alguien me quiere apartar de tu lado, ya estas tu para impedírselo- Agrega dándome un pequeño toque en el hombro con su puño, que es su manera de agradecerme que le  haya salvado la vida sin tener que hacerme recordar otra vez esa horrible noche que sin duda ha sido y espero que sea, la pero de toda mi vida
- ¿Que vamos ha hacer ahora?
- Sobrevivir- Esa es su respuesta y estoy casi seguro que es la única respuesta esperanzadora en estos momentos- De momento Liam, me sobra que con te queden fuerzas para andar un poco hoy, llevamos mucho tiempo parados y tenemos que movernos, ya nos han ganado mucho terreno
- Erik...-Pregunto haciendo una larga pausa, en cuanto lo hago su mirada cambia, ya sabe lo que le voy a preguntar y me mira de tal manera que comprendo que aun no esta preparado para hablar de ello, y tampoco quiero hacerlo por que en verdad yo tampoco estoy preparado para saber que les ha ocurrido a mis padres-...En que dirección vamos- digo para romper el silencio que se había formado
-Hacia el norte, quier encontrar una farmacia para poder curarte eso de forma adecuada, por que he de decir que anoche pase lo mio hasta que te pare la hemorragia -Dice apuntándose con el pulgar, y entonces me percato, de todas las manchas de sangre que tiene por todo el cuerpo- Eso y un lugar donde ducharme y cambiarme de ropa

Me levanto como puedo y con todas las fuerzas que me quedan, en cuanto lo hago siento la flojera de las piernas que me tiemblan de debilidad amenazando con tirarme al suelo de un momento a otro, además el hecho de ponerme de golpe tan bruscamente hace que todo mi horizonte e vuelva ligeramente blanco y lo oídos me piten.  En ese momento como y parece hacerseme costumbre Erik, esta ahí para sujetarme en cuanto ve que me tambaleo y doy un vuelco amenazando con caerme.
Me mira, sonríe, deja mi cuerpo apoyado sobre su pecho para rebuscar en la mochila y saca una barrita de chocolate.  

No se si es por el hecho de que anoche casi muere, si es por que yo estoy apoyado sobre el con casi todo mi peso, o si es por que el esta tan cansado como yo, pero el hecho de ver a una persona como mi hermano, a la cual le encanta el deportd, y el gimnasio, cuya  camiseta casi parecen amenazar con romperse cuando se pone en tensión, verle peleándose con el envoltorio de un chocolatina en la que reza el típico “Abre fácil”, es algo cómico, y no se  si es por la debilidad o por el mareo, pero de repente me entra la risa tonta.

Comienzo a reír, al principio poco, después es una carcajada constante, que me obliga a dejarme caer al suelo y una vez en su firme y segura superficie seguir riendo, segundos después, le contagio la risa a Erik que si en sanas condiciones no podía abrir el envoltorio, ahora con carcajadas de por medio parece haberse añadido un puto de dificultad más. Llega un momento en que se me cae la lagrimas de la risa, llevaremos tres minutos en ese mismo sitio y aun no ha conseguido abrir la barita, aunque yo creo que ahora lo gracioso es ver a Erik apoyado sobre un árbol riendo casi como yo o más y mientras intentando abrir la chocolatina.

Al fin se abre, la risa se me pasa poco después de que lo haga, y aunque parezca raro,  ha sido algo revitalizaste, como si la cantidad de serotonina (hormona de la felicidad ) que ha segregado mi cerebro ha sido la misma que la segregada en una semana, pero aun no me he comido la barrita de chocolate y ya me noto con tres veces mas fuerzas que antes, y no solo eso, noto algo que ya creía que no existía, felicidad y alegría, es  como si de repente, todo lo que ha ocurrido desapareciera y esa horrible semana se resumiera en ese justo momento de risa y felicidad absurda y pasajera, pero necesaria y sana. Erik me da la barrita, yo la divido en dos y le doy la mitad a el y juntos comenzamos a andar.    




Capítulo 2: Juegos peligrosos

La noche comenzaba a caer, y de nuevo pasaban a estar protegidos por el manto nocturno que proporcionaba una noche sin luna, y lo más curioso es que esas cosa que quieren matarnos, son las misma que han han proporcionado sin querer las habilidades suficientes para sobrevivir, entre ellas la capacidad de mi hermano de ver en la oscuridad, en la mas remota y absoluta oscuridad.

Mi piernas esta débiles, y después de un agotador día andando, me acaba pareciendo que en vez pisar el suelo, estoy pisando ascuas, además tengo sed y todo lo que hemos comido hoy ha sido una barrita de chocolate que a duras penas ha calmado la molestia que sientes en el estomago cuando llevas algún día sin comer, es más a estas alturas mi estoma ruge como una manada de leones hambrientos y el dolor en la boca del estomago hace creer a mi cuerpo que tengo ganas de vomitar, cuando la verdad es que me estoy muriendo de hambre.
Miro a mi hermano, si es que esa definición es posible ahora mismo, por que a duras penas veo algo a mas de dos pasos de distancia, pero el ligero fulgor amarillento que emiten sus ojos cuando quiere ver por la noche me permiten ver su posición. Aunque realmente la cuerda que llevo a tarda a la cintura, me permitiría seguirle sin mucha molestia en una oscuridad absoluta, es cierto que resulta algo humillante, por que más que una persona, parezco un perro al que han atado una cuerda para que no se escape, pero yo se que el solo lo hace para asegurarse que no acabo perdido en un lugar que no conozco y en el que seguro no sobreviviría.

Su camiseta azul claro, marca grandes manchas de sudor con un tono más oscuro aquí y allá, síntoma del caluroso día que hemos sufrido, además noto algo extraño en el y que hace que no lleve una hora quejándome por el cansancio, y es el hecho de que mi hermano ha recorrido maratones de 30 kilometros sin inmutarse, y un simple paseo por el campo le esta constando un mundo, así que supongo que si yo estoy mal el debe de estar sufriendo a cada paso que da, por que aun le cuesta coger aire.

-¿Falta mucho?- digo, por que ya realmente no puedo más, por que se que dentro de poco la debilidad hará que me derrumbe sobre mi mismo y ya empiezo a notar los síntomas de deshidratación, tengo la boca y los labios secos, mi silaba es densa y pastosa y la garganta me arde.
-Ya casi hemos llegado, pero ahora  no podemos parar...- Me mira y en cuanto lo hace se da cuenta de que yo también lo estoy pasando mal, que solo necesito unos minutos de descanso y luego me levantare y seguiré andando sin quejarme-... Esta bien, nos sentaremos un rato, además a mi tampoco me vendrá mal descansar

No sentamos sobre un árbol, y yo me apoyo sobre el hombro de Erik, no por que me moleste a cobertura del árbol, si no por que en estos momentos necesito sentir su contacto, por que en estos momentos es como si mi hermano me trasmitiera energía y fuerza para seguir un poco más, y por que aunque mi hermano se sienta protegido en la oscuridad, yo me siento total y absolutamente vulnerable y él es la única protección que logro encontrar.
Mi respiración se relaja, al igual que la de mi hermano, y sin darme cuenta paso otra vez a vigilar su ritmo respiratorio, y entre inspiración y espiración, es serie hipnótica y tan personal suya, resulta ser como una nana para un bebe, y me acabo quedando dormido, sin darme cuenta de que lo he hecho.

Un fuerte zarandeo me despierta y segundos después un potente foco de luz se enciende ante mis ojo, oigo la voz de mi hermano, mientras alzo las manos para tapar la dirección en la que viene lo rayos del sol, aun sigo dormido, y a mi hermano le cuesta despertarme dos o tres zarandeos más, cuando lo hago la frase que dice mi hermano, hiela el alma desde dentro hacia afuera, y hace que abra los ojos de par en par
-Liam, despierta...Liam despierta, no han encontrado- Abro los ojos, y cuando lo hago, ya estoy en shock, mi hermano me mira a los ojos y me dice- Liam, ahora no, escúchame nuestras vidas están en peligro así que despierta- dice dándome una bofetada, él nunca me había pegado, pero en estos momentos le agradezco que lo haya hecho, por que he me sacado de ese profundo de estado de miedo que me privaba de tener una reacción lógica y humana, yo le miro y entonces me dice justo las misma palabras que me dijeron mis padres- Cuando yo te diga, corre y escóndete, y no salgas hasta que amanezca- Me pone la mochila encima saca dos de los cinco cuchillos que lleva en ella y se desabrocha la cuerda que nos une

Se levanta lentamente, y yo le sigo, da unos pasos hacia adelante y cuando ve que yo también lo hago hecha una mano hacia atrás, me la pone en el pecho evitando que siga avanzando y agrega otra

-No Liam, ya lo sabes, cuando yo te lo diga...- hace una pausa y lo  siguiente que agrega lo hace en un tono casi imperceptible- Corre

Yo doy un paso hacia atrás, y me situó en una zona en la que la potente luz no me ciegue, y entonces veo un coche, no un coche normal, si no uno de esos suyos que se adaptan a cualquier tipo de medio, y con focos que parecen serpientes inteligentes mas que  focos.

De el coche se baja un de ellos, en cuanto lo hace su textura grisácea oscura y escamosa, lo identifican al instante como uno de los invasores, solo que ya no van camuflados con aspecto parecidos al nuestro. Por su cabeza asoman una cuernos, que a cierta altura se curvan hacia la atrás, sus ojos son como los de una serpiente, amarillos brillantes y con una pupila largada en vertical donde su mirada no refleja sentimiento alguno que no sea el odio, por su cuello asoman barias rajas que asumo que son branquias, va completamente desnudo y aun así no se si es un hombre o una mujer, aunque supongo que es un hombre por la falta de pecho y por que esta completamente fibrado, y con solo mirarle podría jurar que esa bestia podría partir a una persona en dos de un golpe.

Nos mira de una manera similar a la que una persona mira a un gusano o una serpiente, como si fuésemos algo asqueroso para su visión. De repente sonríe, dejando ver sus afilados dientes, y cuando veo el conjunto completo no puedo evitar pensar que parece la unión entre una serpiente y un ser humano, aunque claro la maldad que contiene toda la humanidad junta la tiene uno solo de ellos.

El Sirack, que es así como  se hace llamar su especie, se lanzan hacia mi hermanano con un cuchillo en su mano derecha, como si un fuera lo suficientemente fuerte como para hacerlo con las manos desnudas,  pero lo que realmente me asombra es la velocidad con la que mi hermano esquiva sus movimientos, hasta llegar a tal punto que Erik consigne asestarle dos puñaladas y ponerse en su espalda para derribarlo y retenerlo con una llave.
Erik le sujeta en el suelo mientras su camisa va cobrando un color violáceo como consecuencia de la mezcla de su sangre azulada con la mía que ya tenia en su camiseta, el Sirack forcejea, pero yo se que no lo esta haciendo con todas sus fuerza,por que esas heridas ni siquiera parecen dolerle, lo se por que veo algo que Erik no ve, veo su sonrisa malévola en su rostro y como su cola, algo que Erik ha olvidado de ellos se eleva en el aire sujetando un cuchillo que se incrusta entre sus costillas, y cuando mi hermano cae el suelo, este vuelve a hincarse en su pierna.

Y entonces de los labios de mi hermano soy capaz de leer la palabra “Corre”, yo me doy la vuelta y comienzo a correr en dirección contraria, con los ojos llenos de lagrimas y el corazón inundado de odio e impotencia por no poder hacer nada, por que se que por mucho que lo he intentado evitar no volveré a ver a Erik y ahora estoy yo solo, habré corrido como diez paso y tras de mi oigo los gemidos de Erik y las carcajadas de ese bicho monstruoso de otro planeta, y entonces hago algo que en circunstancias normales no haría, me paro en seco, saco un cuchillo de la mochila, me doy la vuelta, comienzo a correr hacia mi hermano y justo cuando el cuchillo de esa criatura se alza en el aire preparado para dar el golpe de gracia a mi hermano, yo lanzo el mio hacia él.

Veo el cuchillo volar por el aire, de manera circular mientras mi corazón que ya se ha vuelto a acelerar reza por que le de con la parte del filo, de repente veo que no es así, que le va a dar con el mango, pero el cuchillo recorre la suficiente distancia para colocarse mirando hacia el con el filo e incrustarse al completo en su cráneo, tanto que veo como la sangre azulada salpica a Erik.

El Sirack se cae hacia atrás, y nada más hacerlo yo salgo corriendo hacia mi hermano, cuyas heridas, ya en la distancia sangran a chorros.
Nada más llegar me quito la camiseta la cual esta empapada en sudor, y la uso para taponar la herida del costado, me quito el cinturón se lo rodeo por el cuerpo y lo aprieto al máximo para usarlo como tope y que apriete bien la herida, cuando veo que ya esta todo lo prieto que puede estar y que el caudal de sangre se  ha reducido bastante paso a la del muslo. Me quito las botas para poder sacar me los pantalones con mas facilidad, y después usarlo como tope para la pierna, le quito los cordones a los zapatos, y los pongo todos juntos para enrollarlos alrededor de la pierna hasta tres ocasiones y utilizo un palo de madera para hacer torniquete.

No se como lo estoy haciendo, pero mi mente esta trabajando a cien por hora, como regla general solo le habría podido abrazar por que estaría presa del pánico y la desesperación, pero en esta ocasión mi mete ve las ideas antes incluso de que las piense, se que no nos podemos quedar ahí que hay que coser las heridas y curarlas, pero las cosas que pueda encontrar en una farmacia son insuficientes para esto, más que nada por que todas las farmacias han sido saqueadas y apenas quedar uno o dos botes de alcohol. Necesito llevarle a un hospital, pero el que esta mas cerca esta a un kilómetros y Erik no tiene pinta de soporta un kilómetro andando en esas condiciones, entonces veo el coche.

Levanto a Erik como puedo y gracias a la poca ayuda que mi hermano puede darme que es mas que suficiente para meterle en el asiento del copiloto, yo me pongo en el asiento del conductor. Nunca he conducido un coche, en toda mi vida, y esto parece mas la cabina de mandos de un avión que un coche, por suerte esta encendido y el único pedal que hay parece ser el de acelerar, así que simplemente lo piso y mientras dirijo el coche con una mano mantengo la presión en la pierna de mi hermano con la otra.
Voy sentado en esa cosa, vestido con unos simples calzoncillos, a 120Km por hora por un bosque y con mi hermano al lado desangrándose, el corazón no me late deprisa si no que simplemente late tan rápido que ya solo siento una presión en el pecho, mi mente calcula todas la distancias y ángulos para no chocarme con nada mientras que otra parte de mi mantiene la presión en la herida de mi hermano, veo todo borroso, no por que me este mareando si no por la lágrimas, y respiro tan deprisa que creo que a este paso la semana que viene seré yo el responsable de acabar con todo el oxigeno de la tierra, y lo peor de todo, en ese sitio tan cerrado, todo empieza a oler de manera desmesurada a hierro, a causa de todo la sangre que esta soltando Erik.

Apenas quedan unos metros para llegar al hospital el cual ya a estas alturas muestra un aspecto abandonado y sombrío, con coche por aquí y por allá tirados y abiertos,  aunque lo que realmente me preocupa es el hecho que mi hermano tiene que aguantar  consciente hasta que este en una cama de el hospital tumbado mientras como pueda cosas esas heridas.

Llegamos a la puerta del hospital y no me preocupa frenar en la entrada, si no que lo hago dentro de la sección de urgencias del hospital atravesando todas las cristales que genera un total estruendo al romperse, bajo del coche tan rápido que me corto la planta de los pies con lo cristales, pero estoy tan tenso y tan preocupado por salvarle la vida a mi hermano otra vez, que no hago caso la dolor y corro hacia su puerta para sacarle, y aquí llega la parte difícil.

Consigo sacarle del coche, pero la parte de que apenas se mantiene en pie y yo una persona de sesenta quilos cargando con mi hermano de ochenta es algo complicado, pero aun así hago todo los esfuerzos por seguir, al igual que el. Noto como hace todo lo posible por seguir despierto, pero se que no vamos a llegar a las habitaciones, estad demasiado lejos, a Erik ya apenas le queda tiempo de consciencia y yo no puedo levantarle en vilo como hace el conmigo, cada paso que damos me cuesta más sostenerle y nos tambaleamos mucho más amenazando con caernos al suelo los dos, causa de que cada segundo que pasa el tiene menos fuerza y yo también.

Entonces me veo obligado a parar por que mi cuello nota la presencia de algo metálico, afilado y frio junto con una voz a mi espada que dice
-¿Que queréis?- En ese momento mi cuerpo es poseído por la ira y rabia de todo, y de no ser por que mi hermano no se aguantaría en pie de no sujetarle, me giraría y le daría una bofetada a la voz de esa mujer por no ver lo evidente, por no ver que mi hermano chorrea sangre por la pierna y  por el costado, y por ver que el hecho de retenernos allí puede costarle la vida, pero entonces mi mente recurre a la otra parte de mi ser a la parte racional que piensa que una mujer dentro de un hospital o bien es una paciente o bien es una enfermera
-¡Por favor ayúdame!- digo casi en suplica, y llorando- Le han herido, tengo que curarle, no...-No me deja acabar, no se si es por que me ve llorando, o por que sabe que ninguno de los dos somo personas de las que deba tener miedo, o por el hecho de que ha notado que se me esta viniendo el mundo encima por segunda vez

Simplemente agarra a Erik por el otro costado y me ayuda a llevarlo hasta la camilla mas cercana, una vez mi hermano esta tumbado la chica a la cual no me ha dado tiempo ni a mirar desaparece y vuelve a aparecer con una caja agujas y mas cosas que desconozco, junto a su uniforme blanco que me permite saber que estaba en lo cierto, es una enfermera.

La miro a la cara y estoy tan preocupado que el único rasgo que saco de ella es que es una mujer, no me percato ni de el color de los ojos ni del el pelo ni de nada, lo único que saco de esa chica cuando la miro es lo que me dice
-Sujetarle, esto le da a doler- Yo le agarro de los hombros y le empujo hacia la camilla, entonces veo como la chica hunde sus dedos en la herida, del costado rebuscando algo, mientras mi hermano arquea su espalda, muestra del dolor que esta sugriendo, cuando los saca solo agrega- Un chico, con suerte el cuchillo no ha tocado nada.

Cose la herida del costado pero no la desinfecta pasa directamente a la de la pierna, repite la operación pero en este caso el cuchillo ha herido ligeramente una vena importante, no llego a escuchar cual es su nombre pero la chica con mucha maña hunde la aguja en el herida cose lo que parece ser la vena y después cose la herida. Cuando las heridas dejan de sangras y la chica me mira con cara de alivio, yo ya se que mi hermano esta a salvo, pero me va a deber una muy grande por darme este susto por segunda vez y en menos de un día.

Me siento en el suelo por que las rodillas ya no me sujetan y nada más hacerlo el frío del mármol se trasmite a mi piel, sin que yo pueda evitar un escalofrió, se me ha juntado el susto de la noche pasada con este, mi corazón aun late al ritmo de un ferrari, y mi respiración sigue un ritmo alocado y desigual en el absurdo intento de calmarla. Las heridas de los pies ahora que ya no tengo que pasar todo la atención a mi hermano me empiezan a dolor muchísimo, además me duele la cabeza como si una bomba acabara de explotar, y no se como ni cuando pero la herida de la cabeza me ha vuelto a empezar a sangrar.

La chica me trae una bata blanca por que me ha visto tiritar, y junto a ella lo que parece ser un sandwich con un refresco de cola, se agacha amablemente a curarme la herida de la cabeza, pero yo paro su mano y con la mirada, una amable y agradecida, le indico que yo no soy primordial, que mi hermano esta peor que yo, a lo que ella responde
-¿Sabes cual es su grupo sanguíneo?- Pregunta con una voz cálida, intentando alterar  lo menos posible mi actual estado psicológico y emocional
-Cero positivo- respondo
-¿Y tu?- vuelve a preguntar
-Idem- respondo como lo hago siempre que no tengo ni las ganas ni las fuerzas suficientes para responder
-Bien, entonces si me permites voy curarte para que dejes de tener goteras y puedas hacerle una transfusión a tu hermano, su tipo de sangre es...
-No queda ¿verdad?- Ella simplemente asiente mientras me acerca el algodón untado en lo que parece ser Betadine o alguna variante de Yodo- Las heridas de...
-Mi hermano
-...de tu hermano ya están desinfectadas, pero ha perdido mucha sangre, y ahora tu eres su única opción

-Siempre acabo siendo su única opción- digo riendo, mientras el escozor de lo que quiera que me este dando en la frente me recorre desde dentro sin que pueda evitar mezclar la sonrisa algo forzada, con la cara de dolor.     

sábado, 22 de noviembre de 2014

MANIACK (Mini-Libro)


Capítulo 1: Infierno perpetuo
Lo sé, todos los años hago lo mismo, me digo a mi mismo que este curso será diferente, que no les hare que caso, que mostraré indiferencia a lo que me hagan y que simplemente me dedicare a vivir una vida normal como un adolescente normal, pero en lo más profundo de mi ser sé que no es verdad, sé que cuando atraviese esas puertas estaré entrando en mi infierno personal, un lugar al que por desgracia tengo que acudir todos los días y el cual se hace cada año una carga más brutal.
El instituto siempre me resulto tan frio, un lugar tan vacío de valores y donde la gente solo conoce los sentimientos superficiales de amistad y de amor, donde todo es una absurda mentira tan vulgar que incluso les parece real, un lugar donde se juran un amor eterno que acaba en una par de semanas y donde se anclan alianzas de amistad de las cuales la gran mayoría se romperán al marchar a la universidad, y en donde si eres capaz de encontrar a alguien que se parezca lo más mínimo a ti, sus prejuicios sociales lo apartaran de tu lado por una u otra razón.
Voy mirando de un lado a otro, rezando por no encontrármelos en los pasillos, rezando para que por lo menos el primer día, no empiece siendo tortuoso y humillante, incluso rezando por que este año entre alguien más débil que yo, alguien a quien torturen en mi lugar, aunque todos saben que yo soy su juguete particular, creo que me valoran más de lo que han valorado a nada en sus miserables vidas, por  desgracia su manera de mostrar su cariño no es del todo ética.
Estoy mirando hacia atrás, para ver si me siguen, y nada más doblar la esquina me encuentro con ellos, cierro los ojos y respiro hondo, por que no han pasado ni diez minutos desde que empezara el curso y ya se lo que me espera, la pregunta es: ¿Qué broma macabra tendrán para mi hoy?.
Le veo acercarse a mí, y en ese momento en el que dejo de rezar, ya no se ni por que lo hago, ya hace años que no creo en nada, y si de verdad existe algo ahí arriba, parece que o soy invisible o les importa una mierda lo que me pase.
-          Hola Dylan- Dice Connor arrastrando la n final – ¿Qué tal te ha dio el verano?- Yo cierro los ojos, esperando que me peguen, pero no ocurre nada, no sé si está saboreando el momento o regodeándose de su lujosa posición de superioridad pero prefiero el golpe a la espera
-          Tranquilo Rubito- Agrega Alex- Luego nos lo pasaremos bien en Educación Física, el primer día siempre toca balón prisionero
Y simplemente se van dándome un ligero empujón sobre las taquillas, perfecto Educación Física, una asignatura diseñada para que ellos me agredan de forma legal y sin que nadie les pueda decir nada, definitivamente el mundo me odia.
Llevo media hora sentado en clase de matemáticas, escuchando el inútil sermón del primer día del profesor, y solo puedo pensar en sus punzantes miradas clavándose en mi espalda, ideando ya desde el primer día diferentes formas de hacerle saber al mundo que yo no valgo nada, pero bueno esa sentimiento ya lleva arraigado en mi mucho tiempo.
No soy una persona como el resto, es decir, no sé por qué soy yo el objetivo de todos sus golpes y burlas, es decir soy la persona más normal, por lo menos físicamente que pueda existir, mi manera de pensar ya deja mucho que desear es decir no creo que muchas personas se dediquen a imaginar formas horribles, sádicas, dolorosos y sangrientas con las que matar a las personas que lo agreden, quiero decir el resto solo se dedicaría a denunciarlo a los profesores, pero eso no vale de nada, solo les haces enfadar.
Al fin y al cabo a su manera son inteligentes, no dejan marcas, si a eso le sumas una familia distantes y profesores con poca ética y motivación laboral te das cuenta de que el sistema es una mierda, y yo soy el resultado de todo eso, es decir cuántas veces me habré autolesionado para no ir a clase, cuantas veces me habré intoxicado apropósito, o me habré fugado para saltarme mi infierno personal, por desgracia no lo puedo evitar por siempre llega un momento u otro que la enfermedad se acaba pasando y bueno al final toca volver.
La sirena me saca de mis pensamientos, es decir no es que fuera muy profundos solo pensaba otra vez lo bonitas que se verían sus cabezas separadas de sus cuerpos, o lo bonito que seria que pegaran a otra persona en vez a mí. Carol se acerca a decirme hola, quien lo diría la persona a la que le habría confiado mi vida me dejo vendido a la mínima de cambio, aunque ambos sabíamos que no la iba a poder usar de escudo toda mi vida.

Y al fin la tortura ha acabado, he superado el primer día de ese infierno, y vuelvo a pensar en lo feliz que sería si mañana algún profesor dice que tres alumnos han muerto de alguna manera y que no van a volver, pero seamos realistas cual es la posibilidad de eso. Como de costumbre llego a casa y no hay nadie, la comida está en el microondas. Mi casa siempre me ha parecido tan sombría e insensible, mi única compañía era Bruno, mi hermano, la única persona que puedo afirmar que me quiere, hasta que mi vecina decidió envenenar a mi perro, nunca en mi vida he llorado tanto, es decir lloro todos los días, pero nunca como aquel, pues mi única compañía, la única persona que me apoyaba y me daba cariño se fue de mi vida sin decir adiós, como la mayoría de cosas.
Dejo la mochila y como, después me lavo los dientes y me quedo mirando mi imagen en el espejo, haciéndome la misma pregunta una y otra  vez, seré capaz de hacerlo hoy, supongo que no, lo he intentado muchas veces pero hay algo que me impide hacerlo, no sé porque por que odio mi vida, me odio a mí mismo, pero algo no me deja quitarme la vida, cuanta veces me habré quedando mirando ese baso de lejía, o esas brillantes cuchillas de afeitar recién compradas, o ese bote de pastillas somníferas, el gas de la cocina, pero nunca pasa de ahí solo puedo mirarlo y saber que por mucho que lo deseé no puedo hacerlo, así que me consuelo con la idea de que aquellos que hacen de mi vida un infierno algún día simplemente estarán tirados en la calle muriéndose a causa del frio del invierno, vomitando sangre a causa del abuso del alcohol, o tirados en un callejón por sobredosis, por desgracia para eso aún queda mucho tiempo, y aun peor nunca sabré que ha pasado.
Entonces doy un grito, golpeo la pared con todas mis fuerzas repetidamente, lloro otra vez, me siento tan frustrado, tan impotente, tan… nada.


Capítulo 2: Marginación voluntaria 

Hace una semana que empezó el curso, aunque para mi parece que fue hace un mes, y si el tiempo cuando tu vida es un completo suplicio es mucho más lento, otra cruel manera que tiene el universo de burlarse de mí.
Por un casual paso por alado de aquella clase, y  me acuerdo de las palabras que uso una vez una profesora que tuve, se dio cuenta desde el principio de mi situación, por llamarle de alguna manera.
Fue una de las únicas personas que pelearon por protegerme, pero al final le tuve que pedir que parara, solo incrementaba aun rabia y la magnitud de sus actos, sus palabras antes de irse para siempre de ese sitio fuero " espero que algún día te des cuenta de todo el potencial que tienes y lo uses, porque por muchas cosas malas que hagas, te aseguro que ya tienes ganado el cielo", nunca la volví a ver pero estoy seguro de una cosa, si existe el cielo no quiero ir a él, quiero ir al infierno, al fin y al cabo no creo que sea peor que esto, y quiero asegurarme que cuando ellos lleguen, reciban el castigo y dolor que se merecen, quiero asegurarme de que sufren una eternidad de dolor, y a ser posible me gustaría ser quien cause ducho dolor, coger los utensilios de tortura y mostrarles donde está toda su superioridad en ese momento, aunque conociendo las pautas del destino estoy seguro que acabar siendo importantes empresarios a los cuales las puertas del cielo se les abrirán en cuanto lleguen.
Voy por los pasillos durante el cambio de clase, Connor como de costumbre acaba de dejarme en ridículo, aunque es este caso lo que más me molesta son las miradas a lo largo del extenso pasillo, sus risas y sus burlas.
Así que simplemente voy con cascos, con la música a todo volumen, metido en mi mundo, en mis ideas, absorto a cualquier comentario que les haga sentirse superiores solo por el hecho de pisotear mi ego y mi dignidad, aunque lo cierto es que hace mucho que yo ya perdí eso.
Y esto es lo que llaman personas, seres humanos. Para mi gusto estamos muy lejos de ese término, esas personas no tiene ética, no tiene sentimientos, son simples cuerpos huecos, cascaras vacías, que aparentan tener humanidad y tan vulgares como un robot en una feria de ciencia, sinceramente odio a las personas, odio a los humanos, odio a mi raza, hasta la más pequeña cucaracha tiene un propósito en la vida más importante que el suyo, tal vez algunos pocos de los que corren por estos pasillos lleguen a ser algo importante, lleguen a hacer algo que sea digno de ser recordado o a ser una personalidad importante, el resto simplemente están destinados a caer en el olvido, a ser recordados solo por las fotos de un viejo anuario guardado en un trastero, y espero que la gran mayoría mueran además de olvidados solos y abandonados, para que sepan lo que es sentirse apartados de la sociedad, maginados de forma obligada para ser objeto de sus burlas.
Pero yo no, no pienso ser de esas personas, no pienso dejar que se me olvide, no seré tan solo ese chico del que todos se burlaban y al que una panda de matones acosaba sin descanso alguno, por que tal vez odie mi vida, tal vez me odie a mí mismo, pero hare lo que haga falta para que esa panda de cabrones recuerden para el resto de su vida el nombre del chico con el que a lo largo de toda su adolescencia no le dejaron vivir como a una persona más.
La clase de Educación física acaba de empezar, como la oído, tengo que llevar chándal primera parte, cosa que si ya me siento vulnerable y débil de pro si incremente todo eso para darte la sensación de que estas desnudo y facilita las posibilidades de Connor de bajarme lo pantalones delante de todos, sino que además facilita el contacto físico de esos hijos de su madre. Hoy toca Jokey así que por lo menos oí me libro, pero librare aquí es como todo, siempre se las apañan para golpearme de una manera u otra.
Como siempre soy el último en ser elegido, y como siempre me pongo de portero el único lugar lo más seguro que conozco, y es relativo por que como bien he dicho el universo me odia y el destino me quiere ver muerto. Tengo la manos sudadas, el disco bien hacia a mí y le doy un palazo con todas mis fuerzas, el disco sale lanzado hacia un lado, y el palo hacia otro, disco no golpea a nadie pero el palo va a para justamente a la cabeza de Kay, podía haber sido Connor, o incluso Alex, pero no él tenía que ir justo hacia el cráneo de la persona que le puede matar con un puñetazo.
En ese momento no se ni que cara ponor, y se me ha hecho un nudo en el estómago, en la garganta,  y en cien partes más, trago saliva cuando Kay se levanta mientras se frota su cabeza rapada al cero y riendo como si solo hubiera sido una broma, entonces me mira y en ese momento sé que estoy muerto. Aún falta cinco minutos para que acabe la clase, y una pequeña polémica que ha habido vete tú a saber por qué, cojo mi mochila y desaparezco de aquel sitio, y si el universo no me odiara tanto habría salido de aquella ileso, pero al fin y al cabo ellos corren más que yo.
Estoy en el suelo y ya no se ni por donde me vienen los golpes o las patadas, prácticamente he dejado de escuchar más que nada porque me centro en el dolor, pero al fin y al cabo los insultos no varían mucho unos de otros, después uno de ellos simplemente me orina encima y se van riéndose como si acabaran de tener la mejor fiesta de sus vidas.
Me quedo en el suelo, me duele todo, tengo una brecha y me sangra la nariz, aunque si me paro a pensarlo esta es de las veces que he salido mejor parado, al menos en esta ocasión supongo que no será la ambulancia la que me lleve a casa, miro hacia un lado y veo a un chico, pelo moreno, chaqueta de cuero, tejanos azules, el típico guaperas popular cuya única preocupación suele ser no dejar embarazada a ninguna chica, cuando le mira me da asco, simplemente se limita a mirarme como si fuera una obra de arte recién terminada por su escultor, y entonces despega su espalda de la pared y camina hacia mí. Perfecto viene a terminar el trabajo, pero me asombra cuando me tiende la mano para que me levante, aunque más que asombro se puede decir que siento euforia por que por primera vez en mucho tiempo alguien se ha dignado aunque sea a echarme una mano para levantarme.
-          Menuda te han dado –Agrega como si no fuera bastante lógico ya- Les has tenido que cabrear mucho…
-          Gracias- Es lo único que digo, al fin y al cabo podía haber interrumpido la paliza, pero luego pienso que sería mucho pedir que un extraño me ayudara, no lo hacen ni los que una vez llame amigos
-          Si hubiera llegado antes… Les habríamos dado una buena
-          Lo que tú digas…Gracias de todas formas- Y comienzo a andar en dirección a mi casa.
No sé quién coño es, pero durante todo el camino le llevo detrás mía, no a muchos pasos de distancia, al principio me da miedo, tal vez sea un asesino o un violador, pero bueno si fuera lo primero haría por mi hago que yo no puedo hacer, si fuera lo segundo… bueno digamos que Connor ya se ocupó de eso hace unos años. Por fin llego a casa y sería muy extraño pedir que hubiera alguien, mis padres están en una convención mi hermano en el extranjero, es decir estoy solo y dolorido, pero en este instante me puede más la curiosidad de saber a dónde va ese tío, para mi asombro vive enfrente de mí.
Durante los siguientes cuatro días paso de ir a clase, pero lo que me extraña es que todos los días ese chico, mi nuevo vecino Mikel, ha venido a preguntarme que tal todos los días, no sé si intenta ser amable, o hacerse amigos, sea cual sea el motivo él se escusa con que viene a asegurarse de que sigo vivo, mi respuesta es siempre la misma, “hay veces que ha acabado peor”. Hoy como ya parece hacerse costumbre suena el timbre a la misma hora que siempre, así que cuando le veo tras la mirilla abro la puerta camino hacia adentro y digo
-          Pasa- me duelen las costillas y no tengo ganas de estar de pie
-          Parece que sigues vivo… y si yaaaa lo se hay veces que ha acabado peor
-          ¿Por qué te preocupas por ti? 
-          Lo primero porque no parece haber nadie que lo haga, lo segundo porque me recuerdas mucho a mi hermano
-          ¿por?- y entonces comprendo que quizá sea la primera persona que me habla como si yo también fuera una persona en meses, ¿Por qué diablos tengo que ser tan jodidamente borde?
-          Tranquilo tiburón, que yo no te voy a tratar como ellos- responde el chico riéndose, a mí solo me hace gracia lo de tiburón- A mi hermano lo mataron de una paliza, cinco contra uno
-          Lo siento mucho- se me cae el alma a los pies al escuchar eso
-          No tranquilo ya lo he superado, todavía sigo queriendo matar a esos hijos de puta, pero no lo hago por mi madre, ella ya tiene bastante con tener un hijo muerto para que el otro acabe en la cárcel… Además está mejor muerto- Mi cara en ese momento es de asombro absoluto, creo que soy demasiado expresivo por que él sonríe y agrega- No me mires así… estuvo casi un año en coma, esa no es forma de vivir.

Desde que le conozco el universo parece odiarme un poco menos, todos los días nada más entrar por la puerta él quiere ir a partirles la cara, pero yo le digo que no quiero más problemas, al fin y al cabo mientras siga cojeando y con señales en la cara me dejaran tranquilo, ya han estado en correccionales, no puede volver a cometer ninguna infracción, así que de momento tengo un mes de absoluta tranquilidad.
Ese mes entero es posiblemente el mejor momento de mi vida, Mikel y yo hemos encontrado un lugar en el instituto tranquilo, y pese a que la entrada está prohibida nos da igual con estar tranquilos, me he dado cuenta de algo el al igual que yo también odia a la sociedad, no le gusta ser popular, apenas habla con un par de personas y en cuanto me ve, se despide y nos vamos a un sitio tranquilo, es la primera con la que puedo hablar con tranquilidad y ser yo mismo, por primera vez en mucho tiempo soy feliz y solamente durante ese mes le doy las gracias al universo y al destino por haberlo traído a mi vida.



Capítulo 3: Justicia poética
Estoy en clase y durante el recreo Mikel me dice que se va a casa, su madre se ha vuelvo a emborrachar y está armando jaleo en la calle, así que el resto de día me siento solo y de alguna manera, desprotegido. Y ese día es el que ha vuelto a escoger el universo para odiarme, un profesor me castiga por, sinceramente no tenía ganas ni de escuchar la explicación del por qué me ha castigado, cuando por fin acaba el castigo es decir las ocho de la noche, salgo del instituto amparado por la oscuridad de la noche. Cuando les veo allí parados a un par de metros de la salida, ya se lo que me espera, así que salgo corriendo antes siquiera de que se puedan dar cuenta, pero por desgracia lo hacen.
Una cosa es cierta corren más que yo, pero por suerte es de noche y las calles son oscuras, y yo paso todos los días por ahí y cuento con el conocimiento del terreno, como regla general tardo en llegar a mi casa una hora andando y llevare corriendo cerca de quince minutos, así que no queda. Les oigo gritarse algo entro ellos, gritarme a mi mientras jugamos a polis y cacos y cuando me quiero dar cuenta solo Kay me sigue, gracias universo, por elegir al más carbón de ellos.
Estoy por la mitad del puente que permite cruzar la autovía, ya solo falta un par de metros para llegar a la seguridad de mi caso, o incluso llegado el caso meterme en una tienda o encerrarme en un banco como ya he hecho otras veces, pero sería muy bonito decir que lo consigo, cuando me quiero dar cuenta, agarra mi camiseta y da tal tirón de ella que me lanza un de metro hacia atrás. Yo retrocedo desde el suelo, pero se acerca demasiado rápido a mí y me pisa la mano, me agarra del cuello de la camisa y me obliga a levantarme.
-          Que pasa princesita…Me tienes miedo- Me dice mientras me da pequeñas bofetadas en la cara- veo que ya te has recuperado de nuestra pequeña charla del otro día, solo quería refrescarte las cosas, pero me has hecho correr así que hoy tendremos otra vez una charla, te parece- Dice riendo- y al acabar hablaremos sobre educación sexual, Connor me ha dicho que ya te explico algunos conceptos
Alza el puño, yo cierro los ojos, frunzo el ceño y giro el rostro, par que por lo menos el golpe no me parta la nariz, pero entonces Kay me suelta de forma brusca, abro los ojos y veo a Mikel, le tiene agarrado por el cuello y justo en ese instante le da un buen golpe en la cara, luego en la tripa, pero toda la ventaja que tenía Mikel la acaba perdiendo, Kay le empuja el cae de espaldas y entonces todos ya sabemos cómo va a acabar, Kay dándonos una paliza a ambos. Kay se abalanza sobre Mikel pero este le recibe con una patada que le hace retroceder, entonces yo saco fuerzas de a saber dónde le agarro de la cacheta y le empujó hacia un lado con la intención de apartarle de Mikel y que ambos podamos huir, entonces ocurre.

Estamos en mi casa, yo estoy sentado tiritando por la mezcla de emociones, Mikel da vueltas de un lado para otro y dice para sí mismo una y otra vez “No hemos hecho nada malo, se lo merecía… se lo merecen” y cada vez que lo dice los acontecimientos se repiten en mi cabeza como un flashazo, como si hubiera ocurrido en una décima de segundo, aunque la verdad es que yo creo que fue aún menos tiempo. Nada más empujas a Kay salgo corriendo hacia Mike, pero escucho un grito, me giro y le veo caer por el puente, y nos asomamos en el justo momento en el que un camino pasa,  por suerte este cubre la escena, pero es sonido de crujido  y el estallido de sangre no es algo que sea bueno, el camión para prácticamente en seco, Mikel se acerca a mí, me agacha porque yo sigo en shock, y prácticamente me arrastra a casa, yo solo puedo pensar en que he matado a un persona, lo que más me molesta es que no siento pena por ello, no siento culpa, no sé lo que siento pero de alguna manera es como, y por muy extraño que suene, como si me hubiera quitado un peso de encima, y yo creo que es peor el sentimiento de sentirme aliviado por matar a una persona que el hecho de haber matado a una persona.
Mikel y yo juramos guardar el secreto, nadie dirá nada no habrá pasado nada, y si alguien les descubriera, simplemente contaríamos la verdad, al fin y al cabo según palabras de Mikel “Que jurado iba a declarar culpable a alguien que parece un angelito que no ha roto un plato toda su vida”
Los días pasas y la noticia se difunde como el polvo en el viento, pero las palabras que utiliza la gente para hablar de ello no son específicamente las más ideales, todos hablan del suicidio de Kay, de por qué lo haría, y como no de lo bueno que era, de lo amable que era, de lo simpático que era, de cuanto le querían, de que le echan de menos y lo que más me extraña de por qué razón su madre no fue al funeral, yo sinceramente no echo en falta ningún aspecto de ese tipo y digan lo que digan era un hijo de puta, y se merecía incluso algo pero, entonces me doy cuenta de algo… en qué clase de persona me convierte eso, acaso voy a ser ahora un sociópata, acabare siendo un asesino en serie en qué clase de persona me convierte el hecho de disfrutar de la falta de una persona después de haberla matado yo, y eso me da miedo, tal vez me esté volviendo loco o tal vez siempre he estado loco.
A la mañana siguiente me auto convenzo de ser una mejor persona, y me decido a libarme en parte de esta carga, no voy a ir a la policía, no pienso acabar en la cárcel porque un capullo quisiera darme una paliza y acabara muerto, pero si tengo pensado ir a su casa para darle el pésame a su familia. Una hora de camino hasta que llego, y su casa al igual que la mía no es nada del otro mundo, e incluso las condiciones en las que viven se pueden llegar a considerar precarias, según voy acercándome a la puerta miro por la ventana y lo que veo hace que se me hiele la sangre. Su madre botella en mano ríe y baila más desnuda que vestida con un hombre que por supuesto no es su marido el cual no lleva absolutamente nada de ropa, y entonces me pregunto si es esa la forma de sufrir la pérdida de un hijo, cuando me percato de que no, cosa que es más o menos segundos después de que él se tumbe en el sofá y ella se siente encima de él, me doy la vuelta y me pregunto si tal vez él no fuera el único con problemas, que tal vez Kay le odiaba tanto porque era la única manera que tenia de liberarse de su odio y de su frustración, eso no implica que le perdone como tampoco le escusa por hacerlo, es decir le sigo odiando tanto como antes, pero ahora parte de ese odio comienza a transformase en pena. 
El día acaba rápido, al igual que el fin de semana, y en lunes ya comienza siendo desastroso, lleva tres días sin ver a Mikel, me han puesto dos exámenes sorpresa, y se me han bajado los pantalones, lo único bueno es que Connor y Alex no ha aparecido así que eso hace que al final el día no haya sido tan malo. Entonces recibo un mensaje de Mike “La justicia poética está en camino, ven a mi casa esta tarde, tengo una sorpresa para ti”, me hace reír, más que nada por la forma que tiene ese chico de ver el mundo justicia poética y entonces lo pienso, y me asusto.
Salgo corriendo, estoy a punto de saltarme las clases pero el director me pilla saltando la valla, otra vez hasta la ocho, perfecto.
Ya es de noche nuevamente, cosa que al pasar corriendo por el puente no me trae muy bueno recuerdos, llego a su casa antes siquiera de darme cuenta, y cuando llego me está esperando en la puerta, está manchado pero como esta oscuro no veo de que es, cuando entro en su casa, un fuerte olor me da un golpe y me hace retroceder, pero no llego a comprender que es, cuando entro al comedor lo descubro a la par que doy un salto y un grito que de no ser porque Mike me tapa la boca habría resonado por todo el barrio.
Mi corazón late a cien por hora, no sé si llorar, si reír o que hacer porque no quiero acabar como ha acabado Alex, atado en una silla, con una raja en el cuello, desangrándose sobre una piscina hinchable, a pocos pasos de Alex esta Connor, este está intacto, colgado del techo mediante una soga que le sujeta de las manos, y con una mordaza en la boca,   pero a simple vista parece que también está muerto ya que esta sin conocimiento. Debajo suya hay otra de estas piscinas para los críos, dispuesta para hacer algo cuyo objetivo no me gusta nada, pro que algo me dice que yo voy a ser el siguiente.
-          Tardabas mucho así que me he ocupado ya de uno, estaba resistiéndose mucho- dice con una sonrisa de oreja a oreja, con la cara y parte del torso cubiertos de sangre ya algo seca, cosa que incrementa la desesperación y el miedo- El otro es tuyo
Perfecto, me hago amigo de alguien, un chico nuevo, cuanta probabilidades hay de que este loco, muchas, de que sea gay y por eso no se relaciona mucho, algunas pero de que sea un asesino, un maldito Psicópata, de es no hay ninguna.
Entonces en mi cabeza ocurre algo, algo que ni yo mismo puedo explicar, estoy en Shock, Connor se acaba de despertar e intenta de decir algo que suena a “Dyann ee emonios hacs, ee e has eso a aes” ,  Mikel me da el cuchillo y guía mi mano hacia su cuello, y sin que en ningún momento el suelte mi mano, me ayuda o casi me obliga a deslizarlo por su cuello mientras la sangre sale a borbotones de este y me baña, después le da dos o tres puñaladas, yo simplemente no hago nada, dejo que su mano guie mi mano, con  la mirada perdida en el horizonte y como si mi voluntad hubiera sido anulada guiada por el instinto de supervivencia.

Suelta mi mano y el cuchillo cae al suelo nada mas hacerlo, me gira y me dice
-            Bien hecho, ves y te has vengado, has hecho lo que tanto deseabas, los has matado como tantas veces habías planeado en tu cabeza, ahora estarán en el infierno, el día en que t llegues allí podrás volver a hacerlo una y otra vez, no te parece divertido- y lo peor es que lo dice sonriendo
Después se queda callado, me quita la camiseta y limpia mi cara con ella, se pone a mi espalda y agrega
-          Ven te acompaño a la ducha, antes de que se seque… ya me encargo yo de esto.


Capítulo 4: Psicópata

Me despierto en mi cama, desnudo, y durante unos segundos pienso que solo ha sido un mal sueño, entonces vuelvo a oler ese apestoso olor, que me da nauseas, y cuando recuerdo las escenas de anoche tengo que salir corriendo al baño a vomitar sin importarme que estoy desnudo. La primera arcada la hecho en medio del pasillo, las siguientes en el váter, vuelvo a mi habitación me visto, cojo el teléfono me siento en la cama y cuando estoy a punto de llamar a la policía para declarar oigo un fuerte estruendo en el piso de abajo, antes siquiera de que pueda abrir la puerta de mi habitación para ver de qué se trata esta se abre y tras de sí aparecen tres policías pistola en mano,  no me da tiempo siquiera a vocalizar y ya me están poniendo las esposas, el móvil se ha caído al suelo, y en uno de los forcejeos con la policía siento que le doy una patada, y por el rabillo del ojo veo que se cuela por el conducto de ventilación, yo giro que no he hecho nada que soy inocente, el solo se limita a leerme los cargar y a arrastrarme bruscamente contra mi voluntad.
Tres días después llega el juicio, pero yo estoy tan absorto y mis declaraciones son tan inestables que me entero que me han declarado culpable de 4 asesinatos premeditados, cuando estoy entrando a la cárcel, pero entonces un guardia dice algo que hace que me pregunte de nuevo si realmente he entendido que me va a pasar, pensaba que iría a la silla electica o que me pondrían la inyección letal, pero cuando le oigo decir eso recuerdo las palabras de la jueza.
-          Será internado en un centro Psiquiátrico y permanecerá allí hasta que se recupere, una vez recuperado deberá de cumplir en el la condena equivalente a la de presión
Al día siguiente me llevan a esa institución y sinceramente me pone los pelos de punta, son mucho más frías de lo que me imaginaba, utilizan colores pastel en toda las paredes para calmar los ánimos y no se encuentra el rojo por mucho que mires, y lo que no está pintado es simplemente de color blanco, nada más entrar me ponen una camisa de fuerza porque supuestamente soy peligroso, aunque lo que llevo pensado desde el día que me detuvieron es que no he vuelto a ver a Mikel, y por mucho que jure y perjure que fue e´, el muy hijo de puta se las apaño para hacerme parecer el culpable, aunque bueno este sitio no parece tan malo como lo pintan, veremos que opino cuando lleve aquí 15 años.
Los días pasan rápido y este sitio es muy tranquilo y muy rutinario, lo único que me molesta es que me tengo que tragar las pastillas enteras y tengo que hablar con un loquero dos horas al día, a no sé cómo decirles que yo no he hecho nada, que no me siento culpable de nada porque fue Mikel quien los mato, que ese cuchillo tenía mis huellas por que el me obligo a cogerlo y usarlo que estaba en peligro mi vida, que yo no soy tan fuerte como para colgar a una persona, pero claro como he sido declarado loco cualquier cosa que diga es una incoherencia.
-          Bueno Dylan, llevamos aquí, en esta misma sala hablando durante dos horas al día cuanto, un año, así que quiero que hoy mismo empieces a asimilar las cosas, a asumir lo que has hecho y que me lo cuentes con tus palabras
-          Doc, por muchas veces que me lo pregunte siempre responderé lo mismo, porque esa es la verdad, yo no hice nada, fue Mikel, ya ha podido comprobar por su propia cuenta que no soy violento de lo contrario aun llevaría la camisa
-          Bien Dylan, quiero que veas esto, no te lo he querido poner hasta hoy por que consideraba que solo bloquearía aun mas tu mente, pero y es mi única carta, en un año no hemos avanzado nada así que va siendo hora de que veas con tus propios ojos cual es la verdad
-          ¡ESA ES LA VERDAD!-grito, el personal de seguridad hace el ademan de acercarse pero el doctor agrega
-          Tranquilos, estamos bien, Dylan no es agresivo
El Doctor se levanta, enciende el televisor e inserta un DVD, este dura exactamente una hora y media y cuando acaba el Doctor agrega
-          Tiraste a un compañero con el puente, de eso no hay pruebas por estoy seguro, mataste a la dueña de la casa en una de sus borracheras diarias para vengarte de lo de tu perro, y después llevaste a tus compañeros a tu casa y los mataste también
-          No yo no…. Y no lo hice, fue, fue, fue… Mikel- digo llorando incapaz de creermelo
-          Dylan ya lo has visto, Mikel no existe, tu eres Mikel, tu lado fuerte es Mikel, la policía busco a Mikel por todos los lados pregunto a tus amigos, y nunca nadie te vio con Mikel porque Mikel no existe, tu eres Mikel 
-          No yo no…. Y no lo hice, fue, fue, fue… … … … … Dylan- parto a llorar de forma desconsolada, cuando me doy cuenta de lo que he hecho, de que yo soy Mikel, de que he matado a cuatro personas a sangre fría y que ni siquiera me siento culpable, es decir…. Este sitio es como el paraíso para mí, paz, calma, tranquilidad, en cierto modo cariño y atención, y haber cumplido la promesa de que ellos, todas esas personas del instituto jamás podrán olvidarme, que ya no solo será un recuerdo en un anuario viejo de un desván, y que por fin he encontrado a quien me quiere realmente, he encontrado a Mikel, y por primera vez en mucho tiempo siento que soy feliz  que esa felicidad se va a quedar ahí por mucho tiempo, por primera vez siento que el universo me quiero y que al destino el caigo bien, por  primera vez, me siento en casa.